Douglas David Barrera tiene solo 23 y es estudiante de 5to año de Medicina. El prefiere la especialidad de Ginecobstetricia, sin embargo en estos momentos está al igual que muchos de los jóvenes puertopadrenses del sector, realizando pesquizas para el enfrentamiento a la Covid19. No hay descanso, se trabaja todos los días incluyendo hasta los domingos.
El vive con su abuela, quién por poco pone el grito en el cielo cuando le dijo que si pudiera, el iba de voluntario al centro de aislamiento.
Estudiantes en pesquisa: una tarea cotidiana
Desde el mes de marzo más de 700 estudiantes de las Ciencias médicas en Puerto Padre, caminan las calles y senderos del municipio haciendo la labor de pesquisaje,para combatir la Covid-19. No es la primera vez que asumen una tarea de esta índole, ya han tenido que formarse en las batallas contra el dengue o el cólera que años anteriores ha librado el sistema de salud cubano, y de la cual hemos salido victoriosos, con su ayuda.
Su partipación en las audiencias sanitarias en los barrios puertopadrenses, así como en los hogares maternos y de ancianos, ha sido de gran importancia para alertar a la población sobre los síntomas de esta peligrosa enfermedad que cobra miles de vidas a diario. De igual modo, a través del diálogo ameno mientras realizan las pesquisas explican cuáles son las medidas higiénico-sanitarias que debe adoptar la población para combatir el Sars-Cov2.
Si yo soy estudiante de medicina es para salvar vidas
Así le dijo Douglas a su abuela cuando ella se puso a protestar ante la decisión del, que siendo estudiante, quería ir voluntario a un centro de aislamiento. "No me parece q me vaya a echar para atrás ahora", le dijo con firmeza, mientras le explicaba por qué no representa para los puertopadrenses un peligro epidemiológico que el Guillermo Domínguez se convierta en Hospital Covid19.

Jóvenes como él, anónimos en muchos casos, son orgullo para nuestra tierra. ¡Gracias, estudiantes porque contamos siempre con ustedes!!






A partir de hoy, todo lo que habíamos hecho para protegernos, es insuficiente. Hay que hacerlo MEJOR, multiplicarlo, incorporarlo a nuestra rutina diaria las 24 horas del día. Repensar cada paso, aislarnos lo mas posible, posponer todo en función del peligro, sin pánico pero con rigor.